Seguimos leyendo a Estanislao Antelo

Pasó un año desde que la presencia física del maestro Estanislao Antelo nos dejó. Hoy queremos hacerle lugar a su voz, a las huellas que dejó entre amigas, amigos, colegas, compañeras y compañeros de ruta.

Lo hacemos en esta ocasión, compartiendo las palabras de tres amigas que compartieron algo de las marcas que dejó en ellas, y a través de sus palabras, abrimos una hendija a la manera de ser maestro de Estanislao, a sus provocaciones, a sus modos de sacudirnos la modorra y el aburrimiento, con sugerencias y provocaciones a seguir pensando cada vez, de qué va la educación. Palabras necesarias en estos tiempos. Por eso, lo seguimos leyendo.

Nos invita a compartir Gabriela Diker: “Elogio de la desmesura” https://doi.org/10.35305/rece.v1i21.993

A Estanislao le gustaba la palabra desmesura. Le atraían las acciones que se llevaban adelante sin medida, fuera de toda escala razonable, desproporcionadas, excesivas. Quizás por eso, se dedicó a la Pedagogía. Después de todo, la educación era para él la más desmesurada de las acciones humanas, solo equiparable, solía decir, al amor. Lo decía así: “Una característica singular de la intervención educativa es su inadecuación o, quizá sea más exacto decir, su carácter desmedido, desmesurado, inapropiado, no correspondido”. A esa intervención “siempre en falta con el resultado” la calificó, retomando un concepto al que aluden Derrida y Roudinesco en aquel memorable diálogo publicado bajo el título “Y mañana… qué”, como in-calculable. El resultado de la acción educativa, sostenía, escapa a todo cálculo, “llega de golpe o muy lentamente, llega en el momento indicado o cuando no tiene valor, es decir que se trata de una operación que precisa admitir en algún punto de su recorrido la indeterminación plena del resultado”.

Leemos con Ana Abramowski: ¿Cómo se deja de pensar lo que se piensa? Apuntes
sobre una clase del profesor
Antelo. https://doi.org/10.35305/rece.v1i21.991

Decidí escribir sobre Estanislao Antelo profesor. Y me voy a detener en la que fue, en varias ocasiones, su primera clase de Pedagogía. “¿Cómo se pasa de A a B? ¿Cómo se pasa de una convicción a otra convicción?”, preguntaba Antelo luego de un breve ritual de presentaciones. Y mientras sus palabras todavía resonaban en el aula escribía en el pizarrón una A seguida de una flecha que apuntaba a una B. Esperaba un ratito, el tiempo que le demandaba dejar la tiza y darse vuelta, y refraseaba la pregunta: “¿Cómo se deja de pensar lo que se piensa?” Así de desconcertante era el inicio de la cursada de Pedagogía, bien lejos del aburrido primer día en el generalmente no pasa nada, porque el tiempo se diluye leyendo el programa, avisando cuándo y cómo serán las evaluaciones o dónde estarán las fotocopias de la bibliografía. Antelo entraba al aula sin otro móvil que el de compartir lo que estaba leyendo o alguna idea que lo estaba inquietando. No sé si era una virtud o una simple limitación: no podía dar clases de otro modo.

Nos asomamos a María Silvia Serra: Estanislao Antelo y el pensamiento pedagógico https://doi.org/10.35305/rece.v1i21.992

Presentar los aportes de Estanislao Antelo al campo educativo significa señalar un conjunto de problemas, pero también unos procedimientos para reconocerlos, configurarlos e interrogarlos. La naturaleza de la educación, su alcance y sus fines, su imposibilidad, las disputas alrededor de su significado, el oficio de enseñar, los procesos de transmisión, la producción de lo humano, la formación, el tiempo y el espacio donde las prácticas educativas se sitúan, las disputas alrededor de ellas, fueron cuestiones alrededor de las cuales Estanislao se detuvo una y otra vez. Pero quizá su radical novedad tuvo que ver con el modo en que se ocupó de ellos.

Seguimos leyendo este tiempo con Estanislao, y también las resonancias que esas
lecturas fueron y siguen dejando.

Los artículos mencionados han sido publicados por las autoras en el último número de la Revista de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Rosario-Facultad de Humanidades y Artes, Vol. 1 Núm. 21 (2026), les dejamos el acceso para recorrer la revista completa: https://revistacseducacion.unr.edu.ar/index.php/educacion